Posteado por: fundipe2020 en: abril 17, 2009
¿Cómo será el mundo de la colaboración profesional en 2020? La cuestión que plantea este vector tiene que ver con los avances que se lleven a cabo en las neuro-ciencias y su potencial repercusión en el aprendizaje. Más concretamente, en el aprendizaje personalizado y en la posibilidad de aprender a cualquier edad. Si el neuro-aprendizaje acaba siendo la dinámica prevalente, el vector quedaría así.
Ahora, en 2020, las neurociencias han facilitado la revolución del aprendizaje; hoy día se adaptan las pedagogías a los estilos de aprendizaje, se llevan a cabo programaciones personalizadas y se aprende mediante simuladores.
La auto-gestión del aprendizaje está a la orden del día; esto permite modificar varias veces la profesión y la carrera profesional a lo largo de la vida activa. Con estas posibilidades, la motivación se ha vuelto aspiracional y esto pone bastante presión en la empresa –participación, flexibilidad, conciliación- para que sus colaboradores no deriven hacia otras aspiraciones o actividades.
En el mundo aspiracional que conocemos, la cultura corporativa uniforme ha saltado por los aires; asistimos a un mosaico de culturas; los sistemas de compensación se adaptan a esta realidad.
El progreso de la genética y de las neurociencias está teniendo un impacto considerable en las personas mayores de 50 años, que les permite aprender, mantener una vida intelectual y una relación profesional hasta los 75 años.
El neuro-aprendizaje ha supuesto la muerte del modelo pedagógico que venía prevaleciendo en las escuelas de negocios hasta la segunda década; el método del caso ha dado paso al caso experimentado y ya es posible hacerlo en interacción digital directa con otros profesionales de otras empresas y lugares. La mejora en la programación de los contenidos técnicos ha abierto una nueva brecha entre lo técnico y lo relacional, pero por otro lado ha permitido poner mayor énfasis en lo relacional.